|
|
|
Creatividad y automatismo descerebrado
"El poder de la burocracia hizo posible que la interpretación de la ley se convirtiera en instrumento de la negación de la ley; la apatía crónica de los encargados de interpretarla quedaba compensada por el descerebrado automatismo que regía en las capas inferiores de la jerarquía funcionarial, en cuyas manos se dejaban, al cabo, las verdaderas decisiones."
(Hannah Arendt, "Kafka revalorado",1944 en Franz Kafka, "Obras Completas I", Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, Barcelona,1999)
En la mayoría de los más recientes y fiables análisis críticos acerca del preocupante estado de la Universidad española, como institución sometida a una regulación legal uniforme a pesar de su autonomía, suele concluirse habitualmente que, entre otros graves defectos estructurales y funcionales, le falta creatividad y le sobra burocracia funcionarial, esa misma burocracia que conduce al automatismo descerebrado denunciado por Hannah Arendt en su brillante disección de "El Proceso" de Kafka.
¿Qué se entiende por creatividad? Si asumimos que, en primera instancia, la creatividad cabe ser definida como la capacidad de ver las cosas desde perspectivas nada convencionales y de generar, desde estas perspectivas innovadoras, una nueva y original organización de componentes ya conocidos, hay que admitir entonces que la creatividad es uno de esos términos, como el de inteligencia, que aunque se utiliza como si correspondiera a una característica humana singular, incluye, entre otros, conceptos tales como la innovación (hacer algo nuevo de un modo que, en cierto sentido, tenga un valor económico), el descubrimiento (hallar algo nuevo y/o inesperado) y la invención (llevar a la práctica algo nuevo que es útil de acuerdo con criterios definidos por leyes).
Lo que se entiende genéricamente como creatividad se hace aparente en determinadas personas, en los proyectos que aquellas ponen en marcha y, desde luego, en el ambiente de trabajo de determinadas instituciones; a todos estos sujetos de la creatividad -personas, proyectos, ambientes e instituciones- se les califica, cuando corresponde, como creativos.
A pesar de la vaguedad de la definición, el término creatividad y el denominado pensamiento creativo que la soporta están, a partir de la década de los 60 del pasado siglo, en boca de todos aquéllos que se preocupan por la eficiencia y la competitividad de su institución, de sus miembros y de sus proyectos.
Para ver el texto completo, haz clic aquí
Autor: Cristóbal Pera "Jano Medicina y Humanidades"
|
|
|
|
Si te ha interesado este artículo, te recomendamos:
Las 50 mejores universidades del mundo siguen, en su inmensa mayoría, el modelo anglosajón
|
|
|
|
|
|
|
Islam,
Mitología,
Arquitectura,
Educación,
Historia,
Libros,
Ártico,
Religiones,
Deporte,
Actividad física,
Alimentos sanos,
Horóscopo,
Numerología,
Paralelo Barcelona,
El Molino,
iPhone,
Nutrición,
Dieta Mediterránea,
Alimentación infantil,
Dietas,
Alimentos sanos,
Recetas fáciles,
Salud,
Sexo y violencia,
SIDA,
Violencia infantil,
Alcoholismo,
Drogas,
|
|
|
|